Qué es la Cirugía de Epilepsia
La cirugía de epilepsia se realiza para alcanzar o mejorar el control de las crisis epilépticas.
Los enfermos con epilepsia no controlada con fármacos pueden beneficiarse de técnicas quirúrgicas dirigidas a eliminar el foco epiléptico o evitar la propagación de las descargas epilépticas. Dependiendo de la localización y el tamaño del foco puede realizarse cirugía de epilepsia curativa, con una probabilidad del 70-80% de controlar las crisis, o cirugía paliativa que no elimina por completo el foco, pero mejora la frecuencia y la gravedad de las crisis epilépticas
Dr. Marcelo Budke
Preguntas frecuentes
¿Cuándo un paciente es candidato a cirugía de epilepsia?
- Cuando las crisis no se controlan después de haber probado dos fármacos adecuados para el tipo de epilepsia y en dosis adecuadas (epilepsia refractaria o farmacorresistente)
- Personas con lesiones localizadas en regiones cerebrales fáciles de operar y en las que los riesgos de la cirugía son mínimos
- Cuando el control de las crisis se consigue a expensas de efectos adversos excesivos.
- En epilepsias en las que no será posible alcanzar el control de las crisis, pero sí mejorar la frecuencia o gravead y con ello mejorar la calidad de vida
- A cualquier edad
- Independientemente del resultado de la resonancia magnética y del electroencefalograma (EEG)
- En personas con epilepsia focal que en evaluaciones anteriores tiempo atrás no fue posible localizar el foco
¿Cuándo y con qué fines se hace la cirugía de epilepsia?
La cirugía de epilepsia se realiza en niños y adultos, sin límite de edad. Con ella se consigue el control de las crisis epilépticas o reducir su frecuencia y gravedad, evitando causar daños neurológicos. Gracias a ello la mayoría de los pacientes operados consiguen mejorar su calidad de vida, tener una vida normal y evitar las consecuencias de las crisis (accidentes, daño neurológico progresivo, aislamiento social, depresión). Habitualmente también se mejora su capacidad laboral y autonomía.
Pruebas para determinar si procede realizar la cirugía de epilepsia
- Historia clínica detallada por especialista en epilepsia con entrenamiento en el reconocimiento y localización de síntomas que se detectan en vídeo y en la narración de los pacientes y los testigos.
- Monitorización vídeo-EEG de varios días de duración, en la cual se suelen registrar las crisis del paciente, y se obtiene información amplia de la actividad bioeléctrica cerebral.


Imágenes de monitorización de un paciente y lA crisis epiléptica a través de vídeo-EEG. - Imagen por resonancia magnética (IRM) cerebral de alta definición (3 Teslas) con protocolo específico, adquisición de todo el volumen del cerebro, libre de artefactos de movimiento.
Imagen de paciente antes
de realizar la IRM.
Imágenes de plano axial en resonancia magnética craneal (izquierda) y mediante secuencia FLAIR (derecha). - Electric source imaging (ESI): Localización del foco epiléptico mediante la estimación de las fuentes cerebrales de las señales eléctricas registradas electroencefalografía (EEG).Permite de forma no invasiva la localización precisa del foco epiléptico mediante un análisis complejo de la señal de electroencefalograma. En la localización se superpone sobre la resonancia magnética y sirve como guía precisa para tratamientos mínimamente invasivos, por ejemplo, la Estéreo EEG o láser.
Imágenes del cerebro a través de ESI, Modelo sLORETA en 3D en Brainstorm.
Imágenes del cerebro con corregistro de RM craneal y electrodos usando Brainstorm.
Imagen de estación de trabajo con imágenes Brainstorm. - Análisis de fuentes bioeléctricas y fusión con imagen de RM, mediante registros con más de 50 electrodos de superficie y procesamiento mediante programa informático y algoritmos matemáticos específicos (Matlab-Brainstorm, SPM12-CAT12)
- Tomografía por emisión de positrones (PET) cerebral

Imagen de plano axial del cerebro a través de PET FDG. - Técnicas especiales de postproceso y fusión de RM y PET
- Estudio neuropsicológico dirigido.
¿Qué tipos de cirugía de epilepsia hay?
Una vez estudiado cada paciente se puede determinar el tipo de cirugía adecuado y realizar un tratamiento a la medida. Dependiendo de la localización y el tamaño del foco puede ser:
- Cirugía de epilepsia curativa que permite el control completo de las crisis en el 70-80% y en el resto de las pacientes una mejoría significativa.
- Cirugía de epilepsia paliativa, que reduce la frecuencia y la gravedad de las crisis epilépticas de forma muy significativa (generalmente se indica cuando se estima que la mejoría será del 80%).
La cirugía de epilepsia permite mejorar el control de las crisis, y en la mayoría de los casos reducir las dosis o retirar los fármacos antiepilépticos, reducir el riesgo de fallecer o sufrir accidentes durante una crisis y mejorar o evitar el deterioro neurológico.
¿Qué tipos de cirugías hay?
Técnicas mínimamente invasivas: Permiten el control de la epilepsia o su mejoría con intervenciones dirigidas y poco invasivas, que se pueden aplicar cuando el foco epiléptico es pequeño. Según el tipo y localización del foco epiléptico realizamos termoablación laser (tratamiento mediante laser intersticial), electrodos profundos o estéreo EEG (para precisar la localización del foco y tratarlo), termocoagulación mediante electrodos profundos, electrodos subdurales, radiocirugía gamma, secciones subpiales.
Resección quirúrgica: Se trata de resecciones mediante neuronavegación y microcirugía. Según la localización del foco realizamos: lobectomía temporal, resección extratemporal (lobectomía frontal, parietal, occipital o multilobar), hemisferectomía anatómica, hemisferectomía funcional.
Técnicas de desconexión: Se dirigen a aislar el foco, evitando la propagación de la epilepsia y con ello su efecto negativo sobre el cerebro sano. Podemos realizar desconexión focal, hemisferotomía, callosotomía.
Estimulación eléctrica: Permite la neuromodulación sin necesidad de realizar resecciones, estando iniciada cuando el foco no puede ser localizado o debido a su estrecha relación con corteza cerebral funcional no puede ser extirpado. Utilizamos varias modalidades: estimulación del nervio vago, estimulación cerebral profunda o talámica, y NeuroPace.
¿Qué resultados tiene?
Los resultados varían según el tipo de cirugía que se efectúe. Cuando el foco epiléptico se localiza y extirpa en su totalidad, el 80% de los pacientes alcanzan el control completo de sus crisis. Cuando la localización es menos precisa o la lesión es amplia se consigue el control en el 40-50% de los casos y en el 80% una gran reducción en la frecuencia y gravedad de las crisis.
Además, en la mayoría de los pacientes es posible reducir el tratamiento farmacológico y en ocasiones suspenderlo, se reducen los riesgos de fallecer o sufrir traumatismos en relación con las crisis, y se evita el deterioro cognitivo y los efectos adversos por la medicación. Como resultado de todo ello es habitual la mejoría en la calidad de vida, las posibilidades de obtener o mejorar el empleo, facilitar la relación en el entorno familiar y mejorar las relaciones sociales.
Resección quirúrgica: Se trata de resecciones mediante neuronavegación y microcirugía. Según la localización del foco realizamos: lobectomía temporal, resección extratemporal (lobectomía frontal, parietal, occipital o multilobar), hemisferectomía anatómica, hemisferectomía funcional.
Técnicas de desconexión: Se dirigen a aislar el foco, evitando la propagación de la epilepsia y con ello su efecto negativo sobre el cerebro sano. Podemos realizar desconexión focal, hemisferotomía, callosotomía.
Estimulación eléctrica: Permite la neuromodulación sin necesidad de realizar resecciones, estando iniciada cuando el foco no puede ser localizado o debido a su estrecha relación con corteza cerebral funcional no puede ser extirpado. Utilizamos varias modalidades: estimulación del nervio vago, estimulación cerebral profunda o talámica, y NeuroPace.
¿Cómo funciona un equipo de cirugía de epilepsia?
Los resultados de la cirugía de la epilepsia son excelentes cuando está bien indicada y realizada. Precisa de un estudio minucioso y exhaustivo para evitar errores en la indicación y la localización del foco. Por este motivo sólo debe ser considerada en centros especializados que cuentan con equipos profesionales con amplia experiencia, cubren varias disciplinas y mediante su actividad científica e investigadora permanecen en la vanguardia del conocimiento en epilepsia.
En la Unidad de Cirugía de Epilepsia del Hospital Ruber Internacional contamos con un equipo de neurólogos especialistas en epilepsia, neurocirujanos especialistas en cirugía de epilepsia, neurofisiólogos, neuropsicológos, neuroradiólogos, y enfermería especializada en el manejo de electroencefalografía y de crisis epilépticas.
La evaluación prequirúrgica se inicia con una consulta de epilepsia. Esta debe ser exhaustiva. Se lleva a cabo la historia clínica, respuesta a la medicación, antecedentes médicos, historia familiar, síntomas durante las crisis epilépticas, factores genéticos que influyen en la epilepsia, impacto de la epilepsia y el tratamiento sobre su calidad de vida. Esta consulta debe tener una duración de por lo menos una hora y debe ser completada mediante llamadas telefónicas posteriores y revisión de pruebas e informes previos.
A continuación es necesario la realización de una serie de pruebas específicas: imagen por resonancia magnética, tomografía por emisión de positrones (PET) cerebral, magnetoencefalografía, etc. Finalmente se realizará la cirugía en los siguientes días o semanas, sin demoras innecesarias.
¿Cuándo un paciente es candidato a cirugía de epilepsia?
- Cuando las crisis no se controlan después de haber probado dos fármacos adecuados para el tipo de epilepsia y en dosis adecuadas (epilepsia refractaria o farmacorresistente)
- Personas con lesiones localizadas en regiones cerebrales fáciles de operar y en las que los riesgos de la cirugía son mínimos
- Cuando el control de las crisis se consigue a expensas de efectos adversos excesivos.
- En epilepsias en las que no será posible alcanzar el control de las crisis, pero sí mejorar la frecuencia o gravead y con ello mejorar la calidad de vida
- A cualquier edad
- Independientemente del resultado de la resonancia magnética y del electroencefalograma (EEG)
- En personas con epilepsia focal que en evaluaciones anteriores tiempo atrás no fue posible localizar el foco
¿Cuándo y con qué fines se hace la cirugía de epilepsia?
La cirugía de epilepsia se realiza en niños y adultos, sin límite de edad. Con ella se consigue el control de las crisis epilépticas o reducir su frecuencia y gravedad, evitando causar daños neurológicos. Gracias a ello la mayoría de los pacientes operados consiguen mejorar su calidad de vida, tener una vida normal y evitar las consecuencias de las crisis (accidentes, daño neurológico progresivo, aislamiento social, depresión). Habitualmente también se mejora su capacidad laboral y autonomía.
Pruebas para determinar si procede realizar la cirugía de epilepsia
- Historia clínica detallada por especialista en epilepsia con entrenamiento en el reconocimiento y localización de síntomas que se detectan en vídeo y en la narración de los pacientes y los testigos.
- Monitorización vídeo-EEG de varios días de duración, en la cual se suelen registrar las crisis del paciente, y se obtiene información amplia de la actividad bioeléctrica cerebral.


Imágenes de monitorización de un paciente y lA crisis epiléptica a través de vídeo-EEG. - Imagen por resonancia magnética (IRM) cerebral de alta definición (3 Teslas) con protocolo específico, adquisición de todo el volumen del cerebro, libre de artefactos de movimiento.
Imagen de paciente antes
de realizar la IRM.
Imágenes de plano axial en resonancia magnética craneal (izquierda) y mediante secuencia FLAIR (derecha). - Electric source imaging (ESI): Localización del foco epiléptico mediante la estimación de las fuentes cerebrales de las señales eléctricas registradas electroencefalografía (EEG).Permite de forma no invasiva la localización precisa del foco epiléptico mediante un análisis complejo de la señal de electroencefalograma. En la localización se superpone sobre la resonancia magnética y sirve como guía precisa para tratamientos mínimamente invasivos, por ejemplo, la Estéreo EEG o láser.
Imágenes del cerebro a través de ESI, Modelo sLORETA en 3D en Brainstorm.
Imágenes del cerebro con corregistro de RM craneal y electrodos usando Brainstorm.
Figura: resección temporal. - Análisis de fuentes bioeléctricas y fusión con imagen de RM, mediante registros con más de 50 electrodos de superficie y procesamiento mediante programa informático y algoritmos matemáticos específicos (Matlab-Brainstorm, SPM12-CAT12)
- Tomografía por emisión de positrones (PET) cerebral
Imagen de plano axial del cerebro a través de PET FDG. - Técnicas especiales de postproceso y fusión de RM y PET
- Estudio neuropsicológico dirigido.
¿Qué tipos de cirugía de epilepsia hay?
Una vez estudiado cada paciente se puede determinar el tipo de cirugía adecuado y realizar un tratamiento a la medida. Dependiendo de la localización y el tamaño del foco puede ser:
- Cirugía de epilepsia curativa que permite el control completo de las crisis en el 70-80% y en el resto de las pacientes una mejoría significativa.
- Cirugía de epilepsia paliativa, que reduce la frecuencia y la gravedad de las crisis epilépticas de forma muy significativa (generalmente se indica cuando se estima que la mejoría será del 80%).
La cirugía de epilepsia permite mejorar el control de las crisis, y en la mayoría de los casos reducir las dosis o retirar los fármacos antiepilépticos, reducir el riesgo de fallecer o sufrir accidentes durante una crisis y mejorar o evitar el deterioro neurológico.
¿Qué tipos de cirugías hay?
Técnicas mínimamente invasivas: Permiten el control de la epilepsia o su mejoría con intervenciones dirigidas y poco invasivas, que se pueden aplicar cuando el foco epiléptico es pequeño. Según el tipo y localización del foco epiléptico realizamos termoablación laser (tratamiento mediante laser intersticial), electrodos profundos o estéreo EEG (para precisar la localización del foco y tratarlo), termocoagulación mediante electrodos profundos, electrodos subdurales, radiocirugía gamma, secciones subpiales.
Resección quirúrgica: Se trata de resecciones mediante neuronavegación y microcirugía. Según la localización del foco realizamos: lobectomía temporal, resección extratemporal (lobectomía frontal, parietal, occipital o multilobar), hemisferectomía anatómica, hemisferectomía funcional.
Técnicas de desconexión: Se dirigen a aislar el foco, evitando la propagación de la epilepsia y con ello su efecto negativo sobre el cerebro sano. Podemos realizar desconexión focal, hemisferotomía, callosotomía.
Estimulación eléctrica: Permite la neuromodulación sin necesidad de realizar resecciones, estando iniciada cuando el foco no puede ser localizado o debido a su estrecha relación con corteza cerebral funcional no puede ser extirpado. Utilizamos varias modalidades: estimulación del nervio vago, estimulación cerebral profunda o talámica, y NeuroPace.
¿Qué resultados tiene?
Los resultados varían según el tipo de cirugía que se efectúe. Cuando el foco epiléptico se localiza y extirpa en su totalidad, el 80% de los pacientes alcanzan el control completo de sus crisis. Cuando la localización es menos precisa o la lesión es amplia se consigue el control en el 40-50% de los casos y en el 80% una gran reducción en la frecuencia y gravedad de las crisis.
Además, en la mayoría de los pacientes es posible reducir el tratamiento farmacológico y en ocasiones suspenderlo, se reducen los riesgos de fallecer o sufrir traumatismos en relación con las crisis, y se evita el deterioro cognitivo y los efectos adversos por la medicación. Como resultado de todo ello es habitual la mejoría en la calidad de vida, las posibilidades de obtener o mejorar el empleo, facilitar la relación en el entorno familiar y mejorar las relaciones sociales.
Resección quirúrgica: Se trata de resecciones mediante neuronavegación y microcirugía. Según la localización del foco realizamos: lobectomía temporal, resección extratemporal (lobectomía frontal, parietal, occipital o multilobar), hemisferectomía anatómica, hemisferectomía funcional.
Técnicas de desconexión: Se dirigen a aislar el foco, evitando la propagación de la epilepsia y con ello su efecto negativo sobre el cerebro sano. Podemos realizar desconexión focal, hemisferotomía, callosotomía.
Estimulación eléctrica: Permite la neuromodulación sin necesidad de realizar resecciones, estando iniciada cuando el foco no puede ser localizado o debido a su estrecha relación con corteza cerebral funcional no puede ser extirpado. Utilizamos varias modalidades: estimulación del nervio vago, estimulación cerebral profunda o talámica, y NeuroPace.
¿Cómo funciona un equipo de cirugía de epilepsia?
Los resultados de la cirugía de la epilepsia son excelentes cuando está bien indicada y realizada. Precisa de un estudio minucioso y exhaustivo para evitar errores en la indicación y la localización del foco. Por este motivo sólo debe ser considerada en centros especializados que cuentan con equipos profesionales con amplia experiencia, cubren varias disciplinas y mediante su actividad científica e investigadora permanecen en la vanguardia del conocimiento en epilepsia.
En la Unidad de Cirugía de Epilepsia del Hospital Ruber Internacional contamos con un equipo de neurólogos especialistas en epilepsia, neurocirujanos especialistas en cirugía de epilepsia, neurofisiólogos, neuropsicológos, neuroradiólogos, y enfermería especializada en el manejo de electroencefalografía y de crisis epilépticas.
La evaluación prequirúrgica se inicia con una consulta de epilepsia. Esta debe ser exhaustiva. Se lleva a cabo la historia clínica, respuesta a la medicación, antecedentes médicos, historia familiar, síntomas durante las crisis epilépticas, factores genéticos que influyen en la epilepsia, impacto de la epilepsia y el tratamiento sobre su calidad de vida. Esta consulta debe tener una duración de por lo menos una hora y debe ser completada mediante llamadas telefónicas posteriores y revisión de pruebas e informes previos.
A continuación es necesario la realización de una serie de pruebas específicas: imagen por resonancia magnética, tomografía por emisión de positrones (PET) cerebral, magnetoencefalografía, etc. Finalmente se realizará la cirugía en los siguientes días o semanas, sin demoras innecesarias.